Permanecer atento a la llegada de clientes. Realizar correctamente el despacho. Mantener una atención rápida y cordial. Cumplir permanentemente las medidas de seguridad. Mantener limpia su zona de trabajo. Cuidar los equipos e instalaciones. Apoyar a sus compañeros. Informar oportunamente cualquier incidencia. Evitar abandonar injustificadamente su puesto de trabajo.